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Los Arboles Mueren de Pie

Los Árboles Mueren de Pie


         Se trata de una comedia dividida en tres actos escrita por Alejandro Casona. La historia comienza en una oficina perteneciente a una institución de caridad ilegal fundada por el Doctor Ariel; el principal objetivo de esta entidad era ayudar a aquellas personas que estén pasando por una situación complicada, no con cosas materiales sino con actos para beneficiar el alma de la gente. En esta institución trabajan muchas personas: Helena, Amelia, el Pastor-Noruego, el Ilusionista, el Cazador y el Mendigo; todos ellos al mando del Director Mauricio. Un día llegaron a la oficina dos personas nuevas, un hombre mayor de edad llamado Balboa y una joven mujer llamada Marta-Isabel. Ambos tenían dos historias de vida muy distintas con pocos momentos de felicidad y no tenían bien claro por qué estaban allí; por un lado el anciano vivía con su mujer, y durante una época, con su nieto que al quedar huérfano se fue convirtiendo poco a poco en un canalla, adicto al juego, vinculado a un mundo de armas, estafas y violencia. De este modo fue perdiendo el afecto que tenía con sus abuelos hasta que un día Balboa lo obligó a abandonar su casa tras verlo forzando un cajón de su escritorio, por su puesto la ausencia de su nieto cambió totalmente la vida de los dos ancianos a pesar de tener con él una relación muy tensa, fue por esto que veinte años después Balboa decidió enviarle cartas falsas a la Abuela en nombre de su nieto para hacerle creer que ya cambiado su estilo de vida, que tenía un título de arquitecto y una hermosa esposa con la que se había casado hace tres años, la anciana estaba muy contenta y animada por el éxito de su nieto y todo marchaba correctamente hasta que les llegó una carta real de su nieto informándoles que los iría a visitar. Esta situación sería un momento de extrema felicidad para la Abuela y un gran problema para Balboa. Luego de unos días el anciano se enteró que el barco donde viajaba su nieto se hundió, por lo tanto, la situación se volvió mucho más grave, es por eso que Ariel le recomendó a su amigo que recurra a la institución sin contarle de qué se trataba. Por otro lado Marta-Isabel vivía sola y sentía que nadie la quería, esto le generó una pozo depresivo que culminó con una situación de desempleo. En este caso fue el mismo Director quién convocó a esta chica luego de verla caminar por la lluvia y dejar la puerta de su casa entreabierta sin temerle a nada. Cuando estaba en su habitación recibió unas rosas con una invitación a la casa de Ariel. La secretaria fue quién atendió a los nuevos y los hizo tomar asiento hasta que sean atendidos y le den una explicación de todas las cosas extrañas que estaban viendo y escuchando; las protestas del Pastor, los trucos del Ilusionista, la extraña apariencia del Mendigo y los pedidos del Cazador. La primera en pasar fue Marta-Isabel que al poco tiempo se enteró que pretendían que formara parte de la institución, luego llegó Balboa y le contó toda su historia al Director y le pidió ayuda para que su mujer no se entere de la verdad para no herirla. Así fue como planearon que Mauricio disimule ser su nieto e Isabel su supuesta esposa.
            Mientras tanto en la casa de los abuelos realizaban todos los preparativos para la esperada visita; cambiaron todas las cortinas, las sábanas y organizaron una cena. Todo esto con ayuda de Felisa y Genoveva. El falso nieto como la falsa esposa debían disimular perfectamente para no generar sospechas por parte de la anciana, que a pesar de su edad, tenía una mente fresca, por ello debieron estudiarse todas las cartas que Balboa envió a su propia casa para no meter la pata. La Abuela estaba muy ansiosa para ver a su nieto después de veinte años hasta que por fin llegó y se abrazaron fuertemente, tuvieron una larga conversación y recordaron algunos momentos lindos ante la mirada de los demás presentes. Cuando finalizaron, el Director Mauricio le presentó a Marta-Isabel, su supuesta esposa; el primer encuentro salió como lo esperaban y a partir de allí debían seguir disimulando de la misma manera hasta que llegue la hora de la despedida. En “familia” compartieron desayuno, almuerzos, meriendas, y cenas, la famosa torta de nuez con miel de abejas que tanto le gustaba al verdadero nieto y un exquisito licor casero, entre otras cosas. Con el paso del tiempo Eugenia fue sospechando que algo se le estaba ocultando, el matrimonio no se besaba, dormían en camas separadas, decían que en Nueva Escocia había montañas y descubrió que Isabel no tenía ni idea de cómo tocar el piano, que según las cartas sí sabía, nadie pensó que la anciana iba a estudiar toda la información de su nieto y su mujer, ni que tenía una memoria de un joven.
             Al principio Isabel se sentía un poco incómoda y sentía demasiada pena por la Abuela, la veía tan feliz que temía el daño que podía causarle si se enteraba de la realidad, pero al compartir esos momentos dentro de una misma casa comenzó a encariñarse con ella queriendo permanecer allí por un largo tiempo, probablemente porque nunca había tenido alguien que la quisiera como Eugenia a ella; es por eso que no se mostró muy contenta cuando le informaron que Helena estaba preparando unas pasajes de avión falsos para que, de una vez por todas, se marchen de la casa; sería prácticamente imposible seguir sosteniendo esa mentira por más tiempo. Una noche tocó la puerta una persona que quería hablar con Balboa, se trataba del verdadero nieto que también se llamaba Mauricio; el anciano no lo había reconocido ni tampoco lo podía creer ya que el barco donde viajaba su nieto, el Saturnia, se había hundido pero era todo un plan para no ser encontrado por la policía, las intenciones del nieto no eran buenas, había regresado para echarle la culpa de todos sus problemas a su abuelo y a pedirle plata para pagar sus deudas ya que si no lo hacía podía ser asesinado. Pensó en usar esta excusa para que su abuela tenga compasión de él y vendiera la casa para darle los $200.000 que necesitaba o en amenazar a Balboa con contarle la verdad a Eugenia, estaba dispuesto a todo por esa plata. Obviamente Balboa no tenía semejante monto y tampoco estaba para nada de acuerdo con la idea de su nieto por eso le rogaba que se vaya para no provocar la muerte definitiva de la anciana. Finalmente, el Director, consiguió sacar de la casa al nieto de los ancianos pero sabía que tarde o temprano iba a regresar. Mientras preparaban la valijas para marcharse, el falso matrimonio pensaba cómo impedir que todo lo que lograron se arruinara en un segundo culpa de Mauricio al mismo tiempo que confesaron sentir un gran afecto uno con otro. Llegó la hora y nadie pude impedir que el verdadero nieto hablara con su abuela; ella ya se había enterado de la situación y logró que su nieto no se saliera con la suya pero sentía un gran dolor por dentro, parecía muerte en su interior pero seguía de pie como un árbol. Ahora debía fingir ante Isabel y el Director que su nieto no le dijo nada para devolverles a ellos dos los mejores días que pasó en veinte años. 


Fin

Agustín Brezzo Bertone, Gastón De Souza, Santiago Pellis, Joaquín Ramazotti



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